domingo, 18 de julio de 2010

"La becaria", por José Sanclemente

Por el interés que me ha suscitado su lectura y porque me siento idnetificado con ella, reproduzco aquí una reflexión que el periodista José Sanclemente realiza en su blog "Entre medios" sobre el futuro del periodismo, a través de la mirada de una becaria que termina trabajando de camarera en un chiringuito veraniego.

LA BECARIA
Pongamos que la becaria tiene nombre. La llamaremos Anna. Acabó sus estudios de periodismo audiovisual con buenas notas, como muchas otras becarias. La universidad hizo un convenio con una gran cadena de televisión y allí la acogieron por tres meses, sin sueldo. Luego, haciendo una medio trampa con el master de post grado que cursó , le renovaron el contrato otros tres meses a 200 euros por mes, justo para pagar el transporte diario hasta la redacción de deportes de la cadena dónde trabajaba.

Desde el principio Anna tuvo que lidiar con una jornada de más de 10 horas. Es lo que tiene la información deportiva, le dijeron. Sábados y Domingos también debería comparecer , es lo que tiene el futbol le dijo su "jefe".

Anna cogió el micrófono a los pocos días para lidiar un directo en medio de los holligans que se manifestaban en la plaza de canaletas, cubrió ruedas de prensa a la semana, entrevistó a personajes del deporte al cabo de un mes y , desde el principio se tragó resúmenes interminables de la "segunda división" que tenía que seleccionar y montar.

Horas sobre horas acumuladas dónde las prácticas se hicieron con fuego real. Dónde , a pesar de los ritmos endiablados, los horarios interminables , los fallos y aciertos , las broncas y las felicitaciones, Anna, la becaria, trabajaba con ilusión pensando en acceder , al final del esfuerzo ,
a un puesto fijo de redactora en la televisión.
Nadie le enseñó. Era más práctico que sus prácticas tuvieran una productividad desde el inicio.

Quedaban quince días para el vencimiento de su contrato como becaria. Nadie le decía si le iban a renovar. Ella tenía miedo de preguntar. Le debían tres meses a 200 euros el mes. Problemas administrativos solamente. Su jefe, un todoterreno curtido en la radio de los 90 y en la tele del nuevo siglo, desviaba la conversación encargándole más trabajo.

Dos días antes del vencimiento de su contrato le dijeron que lamentablemente no le iban a renovar. Su puesto sería cubierto por otra becaria. Es verano y miles de periodistas recién licenciados están dispuestos a "aprender" gratuitamente en una televisión , en una radio o en un periódico.

"Estamos muy contentos contigo". "Lo has hecho estupendamente". "Te recomendaremos". "Dejas un vacío imposible de llenar". "Te vamos a echar de menos"....

Anna recogió sus cosas y , saliendo del majestuoso edificio de la cadena de televisión, alzó la vista hacia la gigantesca pantalla de leds, colgada de la fachada, que transmitía imágenes de fútbol que acaba de seleccionar hacía unas horas. Entristecida pensó que esa noche no volvería a su casa temprano. Llamó a los amigos para cenar y tomar algo. En su bolso una carta de recomendación y los últimos 600 euros por tres meses de trabajo.

Anna, la becaria, trabaja ahora en un chiringuito de la playa sirviendo copas. Tiene que ahorrar para pagarse sus gastos. No hará vacaciones, piensa que en setiembre volverá a enviar decenas de curriculums a otros tantos medios adjuntando la recomendación de la empresa que no fue capaz de hacerla redactora mileurista.

EN ESPAÑA MÁS DE 5000 BECARIOS QUE TRABAJAN EN LOS DIFERENTES MEDIOS DE COMUNICACIÓN NO TENDRÁN POSIBILIDAD DE SER CONTRATADOS NI FIJOS NI EVENTUALES CUANDO ACABEN SUS PRÁCTICAS.

sábado, 3 de julio de 2010

MelocOTones en almíbar

El otro día leía en lapopelera.net el titular El cantante de Melocos estará en el próximo casting de ‘Operación Triunfo’ y pensé: “¡Vaya! Va a probar suerte en la Academia a ver si aprende a cantar”. Pero mi gozo en un pozo cuando despliego la noticia y leo que en realidad lo que hará en el cásting será decidir quiénes pasan y quiénes no. Vamos, que va a ser jurado. Y no sabía si reír o llorar. ¿Que tienes hambre? Pues toma melocOTón en almíbar. Si yo fuera aspirante a cantante con una mínima voz decente y este sujeto me dice que no valgo fijo que me suicido. Ojo, no dudo de las aptitudes musicales de este chaval, pero cantar, lo que es cantar… Hay amigas mías que cantan mucho mejor y no se dedican a la música. Que quiera seguir sacando discos y haya gente que los compre, perfecto, lo respeto, pero que esté de jurado en un programa que se supone que va a formar a profesionales del canto cuando lleva tan poquito dedicándose a la música y hasta Malena Gracia tiene más ídem cantando… pues mira, no. Ni siquiera le vale escudarse en que la productora o el programa le han llamado. Si yo fuera él llegaría un momento de las pruebas en que me sentiría fuera de lugar, básicamente porque el 80% de los futuros triunfitos de esta edición –y estoy siendo generoso- seguro que afinan mejor que él y tienen más registros. Pero en fin, otra razón menos para ver este año el programa. Ya comenté hace poco en otra entrada de este mismo blog mis reticencias hacia la octava edición del talent show más visto en la historia de este país. Aunque visto lo visto –y oído lo oído- a ver qué audiencia hace este año y a ver si no se les escapan muchos seguidores. Que cuando me vaya…

jueves, 1 de julio de 2010

Metro sin medida

Durante esta semana la gente que vive en Madrid o pasa por la ciudad está sufriendo las consecuencias de la huelga –o capricho- promovida por los trabajadores de Metro ante la negativa a aceptar un recorte salarial que afecta a millones de españoles. Pero claro, todos los demás colectivos no pueden quejarse o, al menos, no han llevado la situación hacia un extremo tan salvaje. Mis padres, como los de tantos otros, también sufren desde este mes la rebaja del sueldo, y no creo que los colegios se queden sin el 100% de profesores, los ayuntamientos sin el 100% de su personal o los cirujanos dejen de operar a pacientes en situaciones de urgencia. Y luego, claro, los usuarios no podemos quejarnos porque hemos pasado 2 días sin suburbano y a los usuarios del Abono Transportes no se les devolverá ni un céntimo de euro. Y por supuesto no podemos quejarnos ante las abusivos tarifazos aplicados en los últimos años, muy por encima de la subida de los salarios, especialmente la de 2010, con un Bonobús encarecido en casi un 40%. Y no, nadie ha dejado de subir al Metro, porque nosotros, en estos casos por desgracia, les necesitamos, y ellos nos necesitan a nosotros, ya que comen de nuestros viajes. Las cosas han llegado al límite en los intercambiadores, pero anoche los búhos que partían desde Cibeles reflejaban a la perfección lo que los piquetes han conseguido: autobuses abarrotados que no podían ni parar a recoger gente. Anoche mismo decenas de personas y yo esperábamos nuestro N16 en la Gran Vía a las 00.30 después de media hora de espera y nos quedamos atónitos cuando el conductor pasaba de largo ante la atestada marquesina porque en el bus no cabía ni Susanna Griso. Y lo más cachondo de todo es que el recorte aplicado a los trabajadores del suburbano es de poco más del 2%, cuando el del resto de funcionarios españoles ronda el 5-6%. Habráse visto semejante egoísmo…