Estaba yo ayer por la mañana viendo la televisión y por un momento creí que estaban echando un programa de humor. Sin embargo, miré la mosca de la pantalla y era el Canal 24 Horas. No era un programa de humor. Eran los líderes sindicalistas hablando en rueda de prensa sobre lo que ellos llamaban el “éxito de la huelga general”. Vale, curioso que lo estuviera viendo en TVE, donde la huelga fue secundada por más del 20% de la plantilla, pero de ahí a “éxito”… No puedo evitar reírme cuando les escucho decir que nosecuantosmiles de españoles han secundado la protesta. ¿La han secundado? ¿O les han impedido trabajar? Porque eso de que en algunos sectores han hecho huelga el 90% de los trabajadores… Más bien muchos han sido obligados a hacer huelga. Y ahí entra el primer error. Mucho decir que la huelga es un derecho recogido en la Constitución –perfecto, lo es-, pero también es un derecho que quien quiera trabajar puede hacerlo. Si nadie obliga a nadie a trabajar, ¿por qué hay que obligar a no hacerlo? ¿Cómo puede estar luchando por nuestros derechos gente que no nos deja ejercerlos? Allá cada uno con sus ideas, allá cada uno si no quiere unirse a un piquete. Cada uno obra como cree conveniente, y si todos tenemos un derecho, que cada uno pueda disfrutarlo a su antojo. Y todo esto nos lleva a otro tema: si para quejarnos de lo que tenemos nos comportamos como animales, ¿qué esperamos, que ellos ocupen nuestro lugar? Si una persona se comporta como su perro, ¿debería esperar que su perro se comportara como él? En días como el de ayer me pregunto si en el zoo hay menos animales que en nuestras propias calles. Y al final va a resultar que lo de zoo-lógico va a tener sentido, y somos los humanos los ilógicos de este mundo…
jueves, 30 de septiembre de 2010
UGT: Un Gran Tropezón
Estaba yo ayer por la mañana viendo la televisión y por un momento creí que estaban echando un programa de humor. Sin embargo, miré la mosca de la pantalla y era el Canal 24 Horas. No era un programa de humor. Eran los líderes sindicalistas hablando en rueda de prensa sobre lo que ellos llamaban el “éxito de la huelga general”. Vale, curioso que lo estuviera viendo en TVE, donde la huelga fue secundada por más del 20% de la plantilla, pero de ahí a “éxito”… No puedo evitar reírme cuando les escucho decir que nosecuantosmiles de españoles han secundado la protesta. ¿La han secundado? ¿O les han impedido trabajar? Porque eso de que en algunos sectores han hecho huelga el 90% de los trabajadores… Más bien muchos han sido obligados a hacer huelga. Y ahí entra el primer error. Mucho decir que la huelga es un derecho recogido en la Constitución –perfecto, lo es-, pero también es un derecho que quien quiera trabajar puede hacerlo. Si nadie obliga a nadie a trabajar, ¿por qué hay que obligar a no hacerlo? ¿Cómo puede estar luchando por nuestros derechos gente que no nos deja ejercerlos? Allá cada uno con sus ideas, allá cada uno si no quiere unirse a un piquete. Cada uno obra como cree conveniente, y si todos tenemos un derecho, que cada uno pueda disfrutarlo a su antojo. Y todo esto nos lleva a otro tema: si para quejarnos de lo que tenemos nos comportamos como animales, ¿qué esperamos, que ellos ocupen nuestro lugar? Si una persona se comporta como su perro, ¿debería esperar que su perro se comportara como él? En días como el de ayer me pregunto si en el zoo hay menos animales que en nuestras propias calles. Y al final va a resultar que lo de zoo-lógico va a tener sentido, y somos los humanos los ilógicos de este mundo…
domingo, 18 de julio de 2010
"La becaria", por José Sanclemente
Por el interés que me ha suscitado su lectura y porque me siento idnetificado con ella, reproduzco aquí una reflexión que el periodista José Sanclemente realiza en su blog "Entre medios" sobre el futuro del periodismo, a través de la mirada de una becaria que termina trabajando de camarera en un chiringuito veraniego.LA BECARIA
Pongamos que la becaria tiene nombre. La llamaremos Anna. Acabó sus estudios de periodismo audiovisual con buenas notas, como muchas otras becarias. La universidad hizo un convenio con una gran cadena de televisión y allí la acogieron por tres meses, sin sueldo. Luego, haciendo una medio trampa con el master de post grado que cursó , le renovaron el contrato otros tres meses a 200 euros por mes, justo para pagar el transporte diario hasta la redacción de deportes de la cadena dónde trabajaba.
Desde el principio Anna tuvo que lidiar con una jornada de más de 10 horas. Es lo que tiene la información deportiva, le dijeron. Sábados y Domingos también debería comparecer , es lo que tiene el futbol le dijo su "jefe".
Anna cogió el micrófono a los pocos días para lidiar un directo en medio de los holligans que se manifestaban en la plaza de canaletas, cubrió ruedas de prensa a la semana, entrevistó a personajes del deporte al cabo de un mes y , desde el principio se tragó resúmenes interminables de la "segunda división" que tenía que seleccionar y montar.
Horas sobre horas acumuladas dónde las prácticas se hicieron con fuego real. Dónde , a pesar de los ritmos endiablados, los horarios interminables , los fallos y aciertos , las broncas y las felicitaciones, Anna, la becaria, trabajaba con ilusión pensando en acceder , al final del esfuerzo ,
a un puesto fijo de redactora en la televisión.
Nadie le enseñó. Era más práctico que sus prácticas tuvieran una productividad desde el inicio.
Quedaban quince días para el vencimiento de su contrato como becaria. Nadie le decía si le iban a renovar. Ella tenía miedo de preguntar. Le debían tres meses a 200 euros el mes. Problemas administrativos solamente. Su jefe, un todoterreno curtido en la radio de los 90 y en la tele del nuevo siglo, desviaba la conversación encargándole más trabajo.
Dos días antes del vencimiento de su contrato le dijeron que lamentablemente no le iban a renovar. Su puesto sería cubierto por otra becaria. Es verano y miles de periodistas recién licenciados están dispuestos a "aprender" gratuitamente en una televisión , en una radio o en un periódico.
"Estamos muy contentos contigo". "Lo has hecho estupendamente". "Te recomendaremos". "Dejas un vacío imposible de llenar". "Te vamos a echar de menos"....
Anna recogió sus cosas y , saliendo del majestuoso edificio de la cadena de televisión, alzó la vista hacia la gigantesca pantalla de leds, colgada de la fachada, que transmitía imágenes de fútbol que acaba de seleccionar hacía unas horas. Entristecida pensó que esa noche no volvería a su casa temprano. Llamó a los amigos para cenar y tomar algo. En su bolso una carta de recomendación y los últimos 600 euros por tres meses de trabajo.
Anna, la becaria, trabaja ahora en un chiringuito de la playa sirviendo copas. Tiene que ahorrar para pagarse sus gastos. No hará vacaciones, piensa que en setiembre volverá a enviar decenas de curriculums a otros tantos medios adjuntando la recomendación de la empresa que no fue capaz de hacerla redactora mileurista.
EN ESPAÑA MÁS DE 5000 BECARIOS QUE TRABAJAN EN LOS DIFERENTES MEDIOS DE COMUNICACIÓN NO TENDRÁN POSIBILIDAD DE SER CONTRATADOS NI FIJOS NI EVENTUALES CUANDO ACABEN SUS PRÁCTICAS.
sábado, 3 de julio de 2010
MelocOTones en almíbar
El otro día leía en lapopelera.net el titular El cantante de Melocos estará en el próximo casting de ‘Operación Triunfo’ y pensé: “¡Vaya! Va a probar suerte en la Academia a ver si aprende a cantar”. Pero mi gozo en un pozo cuando despliego la noticia y leo que en realidad lo que hará en el cásting será decidir quiénes pasan y quiénes no. Vamos, que va a ser jurado. Y no sabía si reír o llorar. ¿Que tienes hambre? Pues toma melocOTón en almíbar. Si yo fuera aspirante a cantante con una mínima voz decente y este sujeto me dice que no valgo fijo que me suicido. Ojo, no dudo de las aptitudes musicales de este chaval, pero cantar, lo que es cantar… Hay amigas mías que cantan mucho mejor y no se dedican a la música. Que quiera seguir sacando discos y haya gente que los compre, perfecto, lo respeto, pero que esté de jurado en un programa que se supone que va a formar a profesionales del canto cuando lleva tan poquito dedicándose a la música y hasta Malena Gracia tiene más ídem cantando… pues mira, no. Ni siquiera le vale escudarse en que la productora o el programa le han llamado. Si yo fuera él llegaría un momento de las pruebas en que me sentiría fuera de lugar, básicamente porque el 80% de los futuros triunfitos de esta edición –y estoy siendo generoso- seguro que afinan mejor que él y tienen más registros. Pero en fin, otra razón menos para ver este año el programa. Ya comenté hace poco en otra entrada de este mismo blog mis reticencias hacia la octava edición del talent show más visto en la historia de este país. Aunque visto lo visto –y oído lo oído- a ver qué audiencia hace este año y a ver si no se les escapan muchos seguidores. Que cuando me vaya…
jueves, 1 de julio de 2010
Metro sin medida
Durante esta semana la gente que vive en Madrid o pasa por la ciudad está sufriendo las consecuencias de la huelga –o capricho- promovida por los trabajadores de Metro ante la negativa a aceptar un recorte salarial que afecta a millones de españoles. Pero claro, todos los demás colectivos no pueden quejarse o, al menos, no han llevado la situación hacia un extremo tan salvaje. Mis padres, como los de tantos otros, también sufren desde este mes la rebaja del sueldo, y no creo que los colegios se queden sin el 100% de profesores, los ayuntamientos sin el 100% de su personal o los cirujanos dejen de operar a pacientes en situaciones de urgencia. Y luego, claro, los usuarios no podemos quejarnos porque hemos pasado 2 días sin suburbano y a los usuarios del Abono Transportes no se les devolverá ni un céntimo de euro. Y por supuesto no podemos quejarnos ante las abusivos tarifazos aplicados en los últimos años, muy por encima de la subida de los salarios, especialmente la de 2010, con un Bonobús encarecido en casi un 40%. Y no, nadie ha dejado de subir al Metro, porque nosotros, en estos casos por desgracia, les necesitamos, y ellos nos necesitan a nosotros, ya que comen de nuestros viajes. Las cosas han llegado al límite en los intercambiadores, pero anoche los búhos que partían desde Cibeles reflejaban a la perfección lo que los piquetes han conseguido: autobuses abarrotados que no podían ni parar a recoger gente. Anoche mismo decenas de personas y yo esperábamos nuestro N16 en la Gran Vía a las 00.30 después de media hora de espera y nos quedamos atónitos cuando el conductor pasaba de largo ante la atestada marquesina porque en el bus no cabía ni Susanna Griso. Y lo más cachondo de todo es que el recorte aplicado a los trabajadores del suburbano es de poco más del 2%, cuando el del resto de funcionarios españoles ronda el 5-6%. Habráse visto semejante egoísmo…
martes, 29 de junio de 2010
La mentira más-cara
Hoy en día parece que estamos acostumbrados a las falsas apariencias. Decenas de personas ligan en los chats con fotografías de otras personas, internet es una fuente inagotable de bulos y montajes y la mitad de las cosas que vemos por televisión no son todo lo reales que creemos. Incluso un programa como ‘De buena ley’, en el que se supone que imperan la ley y la justicia, es todo mentira, con actores y figurantes entre los supuestos enfrentados y también entre el público. Pero probablemente nunca nos acostumbremos a las mentiras entre nuestro círculo de amigos, de aquellas personas en las que se supone que confiamos. Y, claro está, esas son las que más duelen. Dicen por ahí que el que dice verdades a medias, dice mentiras a puños, que se pilla antes a un mentiroso que a un cojo, que la mentira tiene dos caras y la verdad sólo una o que la verdad a medias es mentira verdadera. Y aunque la justicia en televisión sea una falsa apariencia, en el cielo debe existir una especie de ‘De buena ley divina’, que al final acaba cumpliendo el dicho de que a cada cerdo le llega su San Martín, y que al final cada uno recoge lo que siembra, y no más. Porque la verdad es como el día después de Carnaval: le quita, a quien la tenga, la máscara, sobre todo a aquel que tiene más-cara que espalda, y en ella cargará con aquellos actos que haya cometido erróneamente. Y aunque en época de crisis, lo que más falta es el dinero, cuando de pagar las culpas se trata, la señora moneda y su marido don billete se lavan las manos, y además de verdad. ¿O acaso es mentira? Dicen que todo el mundo miente, pero cuando esa mentira arrastra a las personas a las que supuestamente quieres, deja de ser un acto inconsciente y piadoso y pasa a ser incluso un comportamiento repudiable. Más aún cuando hay tiempo de rectificar y no se es lo suficientemente sabio o no hay suficiente savia fría para afrontar un hecho. Salir corriendo es fácil, pero sólo si tu caballo tiene las patas largas. Y ya se sabe que la mentira las tiene cortas.
domingo, 13 de junio de 2010
“Ya no sé lo que hicisteis…
… porque no me dejáis”. A principios de esta semana saltaba la noticia: Antena 3 también prohíbe a laSexta –así como a Cuatro- el “uso abusivo” de sus imágenes. Con la cadena ‘naranja’ ya son cuatro los canales de los que la más pequeña de las privadas no puede utilizar imágenes en sus espacios, ya que también se lo han prohibido Telecinco, Cuatro y Telemadrid. La noticia me parece curiosa por dos razones: la primera, porque en estos meses de atrás se ha venido hablando de una posible fusión entre Antena 3 y laSexta, fusión que ha quedado congelada de momento. Aunque después de este arrebato de amistad, no sé qué puede pasar en el futuro. Y segundo, porque al fin y al cabo, el hecho de que tus imágenes aparezcan en otra cadena no deja de ser, a mi modo de ver, una forma de publicidad gratuita, ya que puede que el público de Sé lo que hicisteis o de El intermedio no esté interesado a simple vista en los contenidos de El Diario o de DEC, pero si ve un trozo de cualquiera de estos espacios mientras disfruta de alguno de los programas que sí le interesan, a lo mejor luego elige esos espacios en algún momento. Llama además la atención que estos últimos meses, la mayor fuente de vídeos de Sé lo que hicisteis era Antena 3. Y teniendo en cuenta que cualquier décima de ‘share’ es crucial en estos momentos de fragmentación televisiva y que Antena 3, que anda floja de audiencia, pelea por ser la tercera cadena más vista junto a las autonómicas, quizá no ha sido una buena idea que parte de un posible público potencial de otra cadena deje de ver tus contenidos. En este momento, La 1 y La 2 son las únicas grandes generalistas que no han prohibido a la cadena ‘verde’ la utilización de imágenes y, curiosamente, La 1 es la cadena líder de audiencia desde hace meses. Posiblemente, algunos espectadores del programa de Patricia Conde y Ángel Martín no hubiesen sabido que Mariló Montero presenta las mañanas de la pública desde agosto si no hubiera sido por las imágenes emitidas en las sobremesas de laSexta. Y eso que, en algunos casos, el programa ha corrido el riesgo de sufrir un trasvase de espectadores a otra cadena al emitir contenidos de un programa que coincidía con ellos en la misma franja de emisión, como es el caso del ya desaparecido ‘Tal cual lo contamos’, aunque bien es cierto que en el duelo de rubias, solía salir perdiendo Cristina Lasvignes. En definitiva, creo que Antena 3 se ha equivocado en su última maniobra, porque su audiencia no está para tirar cohetes, y porque si tanto ellos como el resto de cadenas lo que querían era cargarse al programa de humor, me parece que de momento se van a quedar con las ganas… De momento Antena 3 va a empezar a emitir películas a primera hora de la tarde. Novedad absoluta. Quizá, para innovar aún más, alguna de ellas sea del oeste…
viernes, 11 de junio de 2010
Deslenguados
Uno no se da cuenta de lo difícil que es su idioma hasta que se lo escucha hablar a personas que no lo tienen por lengua materna. Solemos sonreír cuando escuchamos a un extranjero pronunciar algo de forma diferente o construir una frase sin sentido, y a lo mejor no caemos en los errores que cometemos o cometeríamos si nos pusiéramos a aprender y/o hablar polaco, francés, o simplemente inglés. Hace años, gracias a un intercambio que hice con mi instituto, pasé una semana en Francia con gente de mi pueblo y luego los franceses pasaron otra aquí en España con nosotros. Una de las francesas nos regaló dos perlas en un espacio de apenas 15 minutos: La primera fue “Le voy a decir a la madre de Carmen que ‘estoy salido’” (en francés ‘est sortie’). Estaba usando la misma construcción que en su idioma, pero el resultado en castellano no fue el que ella esperaba… Después, hablando de los sonidos de los animales en ambos países, pregunta muy resuelta: “Y aquí, ¿cómo hacen los ‘pajeros’”>> Claro, palabra esdrújula y con jota, pues como para que la pobre diga bien ‘pájaros’. Por no hablar de la que intentó decir ‘naranja’ y se ahogaba en su propio intento. (Un beso, Marie!). Momento televisivo célebre fue el “Mi niña mamada” que el ex triunfito Chipper entonó en OT2008, aunque el adjetivo al que se refería era ‘mimada’. Y si alguien ya está pensando en buscar extranjeros por la calle para escucharles hablar, lo mejor es que no se esfuerce. Los propios españoles, por descuido o por confianza, metemos la pata con nuestro propio idioma. Algunas veces la boca va más rápido que la mente, otras veces queremos hablar tan deprisa que unimos el principio de una palabra con el final de una segunda, y otras, simplemente, no sabemos ni lo que decimos… Justamente la otra noche, una buena amiga mía dijo: “Esto ya traspasa el claroscuro…” y ya uno se queda pensando si la frase que daba por aprendida está bien o está mal… Yo, personalmente, soy muy dado a alterar el orden de las frases: esta tarde no tenía ‘manga de ropa larga’ y hace unos años creía que ‘la vuelta da muchas vidas’. La misma chica del ‘claroscuro’ –un beso ;-) – dijo hace tiempo que ‘si se le cruzan las venas se corta los cables’, y a una profe que yo me sé no le gusta diferenciar sexos y come ‘empanada gallego’ y se arropa con un ‘edredón noruega’. Y digo yo: ¿pa’ qué tantos años estudiando castellano y otros idiomas si luego hablamos como nos sale de… la lengua? Bueno, así al menos nos echamos unas risas.
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