martes, 29 de junio de 2010

La mentira más-cara

Hoy en día parece que estamos acostumbrados a las falsas apariencias. Decenas de personas ligan en los chats con fotografías de otras personas, internet es una fuente inagotable de bulos y montajes y la mitad de las cosas que vemos por televisión no son todo lo reales que creemos. Incluso un programa como ‘De buena ley’, en el que se supone que imperan la ley y la justicia, es todo mentira, con actores y figurantes entre los supuestos enfrentados y también entre el público. Pero probablemente nunca nos acostumbremos a las mentiras entre nuestro círculo de amigos, de aquellas personas en las que se supone que confiamos. Y, claro está, esas son las que más duelen. Dicen por ahí que el que dice verdades a medias, dice mentiras a puños, que se pilla antes a un mentiroso que a un cojo, que la mentira tiene dos caras y la verdad sólo una o que la verdad a medias es mentira verdadera. Y aunque la justicia en televisión sea una falsa apariencia, en el cielo debe existir una especie de ‘De buena ley divina’, que al final acaba cumpliendo el dicho de que a cada cerdo le llega su San Martín, y que al final cada uno recoge lo que siembra, y no más. Porque la verdad es como el día después de Carnaval: le quita, a quien la tenga, la máscara, sobre todo a aquel que tiene más-cara que espalda, y en ella cargará con aquellos actos que haya cometido erróneamente. Y aunque en época de crisis, lo que más falta es el dinero, cuando de pagar las culpas se trata, la señora moneda y su marido don billete se lavan las manos, y además de verdad. ¿O acaso es mentira? Dicen que todo el mundo miente, pero cuando esa mentira arrastra a las personas a las que supuestamente quieres, deja de ser un acto inconsciente y piadoso y pasa a ser incluso un comportamiento repudiable. Más aún cuando hay tiempo de rectificar y no se es lo suficientemente sabio o no hay suficiente savia fría para afrontar un hecho. Salir corriendo es fácil, pero sólo si tu caballo tiene las patas largas. Y ya se sabe que la mentira las tiene cortas.

1 comentario:

  1. Qué grandes tus comparaciones. No sabía que eras tan literato en tus textos.
    Jo, ojalá te den una oportunidad en un curro porque sé que no la desaprovecharás. A tenor de lo que he leído, puedo asegurarlo.

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